sábado 18 de agosto de 2018 - Edición Nº1335
REPUBLIK | Noticias de la cosa pública » Nacionales » 3 ago 2018

Con los cuarteles que quedarán en desuso

Macri busca hacer negocios inmobiliarios con la mentira de la militarización del país

El verdadero motivo del presidente no es afianzar la seguridad interior, sino recaudar con propiedades millonarias.


Semanas atrás, Mauricio Macri junto el ministro de Defensa, Oscar Aguad, oficializaron el 683/18 que habilita la militarización de la seguridad interior y de esta manera corre el eje de la función de las Fuerzas Armadas. En seguida, distintos organismos de Derechos Humanos y dirigentes políticos salieron a rechazar esa medida por considerarla anticonstitucional y peligrosa.

Sin embargo, detrás de esta decisión del presidente hay un negocio jugoso que apunta a engrosar las arcas nacionales en tiempos de vacas flojas. Es que, contrariamente a lo que se informó, el objetivo no sería una supuesta cooperación con la Gendarmería y la Policía Federal, sino que por el contrario hay un millonario propósito que se quiere soslayar.

Un documento en forma de borrador, denominado “Directiva Política de Defensa Nacional", ya daba cuenta de cuáles son las verdaderas razones para correr el rol de las FFAA. Allí se apunta la operativa de ciertos cuerpos y establece ciertos puntos en los que deja la puerta abierta para una posible reestructuración de los edificios si no son rentables.

En este sentido, se detalla que "las organizaciones y capacidades del Sistema de Defensa no involucradas en tareas prioritarias en tiempos de paz deberán reducir sus estructuras de personal" y al mismo tiempo sostiene que “contemplará la eventual conformación de Unidades Conjuntas sobre la base de criterios de eficiencia operativa, logística y presupuestaria”.

A su vez, tal como figura en el documento, se añade que la posibilidad de “la eliminación de estructuras que puedan producir superposiciones y/o sean instancias burocráticas de los elementos dependientes, de manera de simplificar la cadena de comando”, que no sería otra cosa que cerrar y reconvertir cuartales para transformarlos en un negocio inmobiliario redondo.

En varios sectores de las Fuerzas Armadas ven con malos ojos este traspaso de tareas planificado por Macri y Aguad, y creen que puede tratarse simplemente de “una operación inmobiliaria para conseguir fondos que permitan bajar el déficit fiscal y no la venta de inmuebles para obtener recursos propios y modernizar el equipamiento militar”.

Tal como establece la nueva directiva conocida bajo la sigla DPDN, que fue filtrada por alguien allegado al ministro, se deberá elevar al Poder Ejecutivo un "listado de instalaciones no necesarias desde el punto de vista de la Defensa Nacional. Las propuestas de cierre de instalaciones militares deberán ser acompañadas por diagnósticos relativos a su impacto".

Uno de los pocos que se animó a hablar sobre el tema fue el escritor Jorge Asís quien sostuvo que el interés en la militarización, realmente es “la cuestión inmobiliaria, los terrenos de Remonta y Veterinaria, las 35 mil vacas de Remonta y Veterinaria, las 3700 hectáreas de Campo de Mayo, la cantidad de cuarteles que van a quedar vacíos, para hacer edificios y todo lo que sea”. (www.REPUBLIK.com.ar)

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