viernes 16 de noviembre de 2018 - Edición Nº1425
REPUBLIK | Noticias de la cosa pública » Campo » 11 sep 2018

Panorama desolador

La caída de la avícola Criave en Roque Pérez, muestra del ineficiente modelo económico de Cambiemos

El efecto derrame en esta localidad es tremendo, y la merma en el consumo interno y el freno al dinero que dejó de circular en su economía ha generado despidos en otras actividades. Esta situación se refleja en el pago de alquileres de locales comerciales, compras en cuotas y una visible ruptura en la cadena de pagos de la ciudad.


El modelo económico macrista posee la dinámica que exhiben las plagas. En una primera instancia se percibe su presencia a la distancia, hasta que llegan y arrasan con todo a su paso con voracidad y finalmente queda tierra arrasada.

Sobran ejemplos de esta situación. Cada día, se conoce un nuevo caso de alguna empresa –una pyme o una de mayor escala- que debe cerrar sus puertas, con la desgarradora postal de empleados que de un día para el otro quedan en la calle. El impacto de esta situación es múltiple, pero el común denominador es el grave daño que se genera en el tejido social.

En Roque Pérez, el cierre de la avícola Criave es un claro ejemplo de este círculo vicioso, que arrasa con todo lo que se interponga. En esa localidad bonaerense de 12 mil habitantes, la empresa generaba entre puestos directos e indirectos unos 3 mil empleos, que constituían el motor económico de la población.

La última década fue testigo del ascenso vertiginoso de esta industria, que con su producción anual de 43.200 toneladas de pollo y capacidad de faena diaria de 70 mil aves, abastecía al mercado interno y llegó a exportar a Hong Kong y Rusia.

En sus momentos de mayor esplendor, la firma roqueperense llegó a contar con 112 granjas integradas para la crianza y engorde de pollos parrilleros. Además, en su haber se contabilizaban dos granjas propias, con capacidad para 300 mil animales y más de una docena de granjas de reproductores propios.

Esta firma era una de las empresas más destacadas en esa porción de la Cuenca del Salado, y un engranaje fundamental en su vida económica. Pero sufrió la tormenta perfecta pergeñada desde la Casa Rosada: Aumentos constantes, inflación imparable y facturas astronómicas de luz y gas.

El “cambio” se percibió con fuerza en esta pujante empresa. De pelar 100 mil pollos diarios, la cifra pasó a 40 mil. En el camino quebró y los trabajadores que siguen hacen ollas populares para reclamar por su fuente de trabajo. La declaración de quiebra vino acompañada de 200 despidos, con empleados que en muchos casos llevaban más de diez años en la empresa.

El efecto derrame en esta localidad es tremendo, y la merma en el consumo interno y el freno al dinero que dejó de circular en su economía ha generado despidos en otras actividades. Esta situación se refleja en el pago de alquileres de locales comerciales, compras en cuotas y una visible ruptura en la cadena de pagos de la ciudad.

Las postales que ofrece Criave son por demás desoladoras. Tras la quiebra, los trabajadores que quedaron faenan pollos para otras empresas, en turnos de cuatro horas y un magro salario de 10 mil pesos. En una parte de las instalaciones han puesto un lavadero de autos, en donde pueden obtener algún dinero extra para subsistir.

Empresas quebradas, economías locales en terapia intensiva y la cruda postal de personas reclamando en las calles por sus puestos de trabajo. Este es el modelo económico que el presidente Mauricio Macri supo conseguir, y se agrava aún más con el correr de los días. (11/09/2018)

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