viernes 14 de diciembre de 2018 - Edición Nº1453
REPUBLIK | Noticias de la cosa pública » Campo » 20 sep 2018

A la espera de un año incierto

Ruleta rusa: El gobierno nacional proyecta un presupuesto 2019 con la soja como principal garantía

El ministro de Hacienda Nicolás Dujovne presentó el borrador del presupuesto para el próximo año. Por donde se lo mire, es un ejercicio de pesimismo: Proyectan una inflación del 23 por ciento, caída en el consumo y la actividad económica, y un valor para la divisa norteamericana de 40 pesos.


(www.REPUBLIK.com.ar) El ministro de Hacienda Nicolás Dujovne presentó el borrador del presupuesto para el próximo año. Por donde se lo mire, es un ejercicio de pesimismo: Proyectan una inflación del 23 por ciento, caída en el consumo y la actividad económica, y un valor para la divisa norteamericana de 40 pesos.

La experiencia demuestra que las estimaciones del equipo de Hacienda son barridas por la realidad a los pocas semanas, en variables sensibles para la economía como la inflación. Pero en el caso del Presupuesto 2019, uno de los datos más alarmantes es que el principal sostén –casi el único- radica en los derechos de exportación.

“La economía contará con un tipo de cambio real más competitivo que impulsará nuestras exportaciones”, avisan. En este punto, se pueden hacer dos lecturas. Por un lado, buscan justificar de manera torpe la vuelta de las retenciones, uno de los caballitos de batalla de Cambiemos para sumar voto agropecuario.

“El nuevo contexto nos ha obligado a implementar medidas temporarias para incrementar los ingresos del gobierno”, señala una parte del borrador. En esta instancia es realmente incomprensible la pasividad de las gremiales rurales, que optaron por el silencio.

Cuando el ex ministro de Economía Martín Lousteau anunció en 2008 las retenciones móviles a la producción granaria, la soja en Chicago cotizaba sobre los 600 dólares la tonelada. El resto es historia conocida. Se afianzó la Mesa de Enlace, las patronales del campo paralizaron el país por cuatro meses y al calor de los piquetes creció la figura del hoy correcto senador Alfredo de Angeli,en aquel entonces un encendido líder de Federación Agraria Argentina en Entre Ríos.

El otro punto endeble en las proyecciones macristas radica en que el complejo exportador argentino permitirá sostener esta medida. En este escenario hace su aparición el cultivo más demonizado de los últimos diez años, la soja. Un repaso a las estadísticas oficiales permite visualizar que casi el 58 por ciento del comercio exterior nacional se basa en el complejo agroexportador, en donde la oleaginosa tiene un rol destacado.

No hace falta retroceder demasiado para ver qué ocurre cuando el clima mete la cola en la producción granaria. En la última cosecha de soja, por la sequía se perdió un fuerte porcentaje de este cultivo, que tuvo una gran repercusión en las arcas fiscales. El escenario para la campaña de soja de este año es, en algunos puntos, incierto.

Cuesta entender el optimismo oficial en este punto. Los precios internacionales del grano están a la baja y llegando al piso de los 300 dólares la tonelada, más allá de los buenos valores de las pizarras locales. Estados Unidos y Brasil, los principales productores mundiales, anuncian cosechas elevadas, situación que agregará un factor bajista a las cotizaciones.

En el presupuesto elevado por Hacienda, se espera aumentar casi un 300 por ciento los ingresos en conceptos de derechos de exportación. En 2018 cerrarán aproximadamente en 143 mil millones de pesos (3.580 millones de dólares) y para el  próximo año estiman que la cifra llegaría a 430 mil millones de pesos, unos 10.790 millones de dólares.

“Proyectamos un crecimiento de las exportaciones en torno al 21% motorizado por el rebote de las exportaciones agrícolas, que cayeron en 2018 por la sequía”, detallaron. Esta cita es toda una declaración de principios: Apuestan a la producción primaria para “salvar” una economía en llamas, tiran por la borda su célebre frase de “el supermercado del mundo” y fallaron a su palabra, al reinstaurar las retenciones.

Así, de aprobarse esta iniciativa, el destino de la economía nacional dependerá –en gran parte- del denostado cultivo de soja. Una auténtica ruleta rusa, reflejo de un Gobierno que hace rato perdió el rumbo. (20/09/2018)

OPINÁ, DEJÁ TU COMENTARIO:

NEWSLETTER

Suscríbase a nuestro boletín de noticias

VIDEOS