miércoles 26 de junio de 2019 - Edición Nº1647
REPUBLIK | Noticias de la cosa pública » Judiciales » 18 ene 2019

Un caso que no tiene fin

Se cumplen cuatro años de la muerte de Nisman y sus hijas quieren a Lagomarsino preso

El fiscal fue encontrado sin vida en el baño su departamento de le Parc en Puerto Madero el 18 de enero de 2015. Apareció con un balazo en la cabeza cuatro días después de haber denunciado a la entonces presidenta Cristina Kirchner por el presunto encubrimiento del atentado a la sede de la AMIA a través del Pacto de Entendimiento con Irán.


El fiscal fue encontrado sin vida en el baño su departamento de le Parc en Puerto Madero el 18 de enero de 2015. Apareció con un balazo en la cabeza cuatro días después de haber denunciado a la entonces presidenta Cristina Kirchner por el presunto encubrimiento del atentado a la sede de la AMIA a través del Pacto de Entendimiento con Irán.

El abogado de sus hijas, Manuel Romero Victorica, señaló que el técnico en informática Diego Lagormasino “tiene que estar preso”: “El fiscal federal (Eduardo) Taiano presentó un amplísimo dictamen diciendo que hubo un plan criminal para asesinar al fiscal Nisman. Por supuesto que lo basó en las pericias de Gendarmería y todos los peritos de parte que intervinieron”.

“El juez Ercolini a partir del dictamen del fiscal Taiano dispuso el procesamiento, después de tomarles indagatoria, a los custodios que estuvieron el sábado y el domingo, y el asesor informático que tenía Nisman, Lagomarsino. Eso fue recurrido por todas las partes que fueron procesadas y se fue a la Cámara de Apelaciones, que por voto de los jueces (Martín) Irurzun y (Leopoldo) Bruglia confirmó el hecho en el sentido de que ninguna duda les cabe a los dos en su dictamen que el fiscal Nisman fue víctima de un asesinato. Con una particularidad, hicieron un agregado muy importante: dijeron que además había sido como consecuencia de su actuación funcional, que era que lo mataron por la denuncia que hizo”, amplió.

En los últimos meses, la atención de los investigadores se centró sobre el rol de Lagomarsino, quien admitió ser un testaferro de Alberto Nisman y ser quien le dio el arma desde la que partió el disparo que lo mató. Las pruebas realizadas a los teléfonos celulares secuestrados demuestran que mintió: a diferencia de lo que declaró, Nisman no lo contactó a él en la tarde del sábado. (www.REPUBLIK.com.ar)

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